Hoy os traigo el segundo de los aportes que recibe esta cuenta, llevándonos a los primeros años de nuestra querida Fiesta del Olivo, que celebra este año su 68ª edición volviendo a llenar las calles de Mora de gente, música y alegría. Desconocemos quién la tomó y dónde, sólo sabiendo que fue tomada entre la 2ª y 3ª FDO, en los tiempos donde carros y carrozas seguían siendo tirados por mulas y bueyes, cuando nadie podía imaginar lo lejos que iba a llegar nuestra fiesta.
A pesar de tantas incógnitas, la dueña de la foto nos da una serie de datos que quizá puedan ayudarnos a conocer mejor quiénes eran las personas que aparecen. En ella salen su abuela junto a su padre, bisabuelo de la donante, conocido en Mora como el “tío Casiano”. Del él nos cuenta que durante estos primeros años, conocidos suyos ya comentaban que era alabado por sus carros engalanados, ganando el primer premio de carros allá por 1959 y de los que se decía que eran de los más bonitos de Mora incluso antes de la FDO, cuando la fiesta se reducía a cuadrillas que celebraban el final de la aceituna de forma privada.
En la foto podemos ver a un amplio grupo de personas que, acompañadas de sus hijas e hijos y con 2 mulas de fondo, posan con los trajes típicos de Mora. La mayoría de las mujeres aparecen vestidas con sus refajos, mantoncillos, mandiles y alpargatas. Los hombres, con zagones, chalecos de pana y fajas, en lo que parece una foto tomada después de desfilar por las calles del pueblo el domingo.
Sin embargo, la foto va más allá de lo que vemos en ella. Simboliza la alegría de aquellos que, con poco y con largas semanas de duro trabajo a las espaldas, hacían un último esfuerzo para decorar su carro y salir a las calles para disfrutar todos juntos. Simboliza además el futuro de aquellas niñas y niños que, siguiendo los pasos de sus padres y madres, continuaron preservando nuestras tradiciones y la Fiesta del Olivo con sus trajes, bailes y desfiles hasta lo que es hoy, una fiesta que ocupa un lugar en el corazón de todos los morachos y morachas. Porque la Fiesta del Olivo forma parte de nosotros, y somos nosotros quienes la formamos.