Fidel, nos has dejado sin demasiadas palabras.
Porque cuando alguien lo ha dado todo durante más de una década, durante centenares de partidos, en los días grandes y también en los más difíciles, no se le despide sin más: se le reconoce, se le abraza y se le agradece para siempre.
Has sido mucho más que el 19. Mucho más que una referencia bajo palos. Has sido seguridad, carácter, compromiso y sentido de pertenencia. Estuviste en la salvación de Cáceres, en la Copa del Rey en Rivas, en los penaltis frente al Levante, en las noches grandes de El Balcón y también en esas tardes en las que el equipo se negó a rendirse, como aquella remontada en Los Espartales ante Inter Movistar B.
Doce temporadas no se explican solo con partidos jugados: se explican con lealtad, con respeto, con trabajo y con una huella que ya forma parte del AD Bargas FS.
Sabemos que ahora se cierra una etapa. Lo entendemos, lo respetamos y nos cuesta aceptarlo. Porque hay salidas que no se sustituyen. Se puede ocupar una ficha, se puede poner otro nombre en una convocatoria, pero el vacío que deja alguien que ha defendido este escudo hasta el último segundo no se rellena de la noche a la mañana.
Gracias por cada parada, por cada entrenamiento, por cada viaje, por cada gesto con tus compañeros, con la cantera y con nuestra afición. Gracias por representar al AD Bargas FS con orgullo, con trabajo y con una lealtad que queda para siempre.
Esta siempre será tu casa, Fidel.
Hasta siempre, 19.
Somos AD Bargas FS 
