Este próximo sábado, frente al C.D. Mocejón, nuestro entrenador alcanzará los 100 partidos oficiales al con del Dancos Lillo C.F.
Una cifra que representa mucho más que fútbol: representa años de trabajo, sacrificio, ilusión y sentimientos compartidos.
Porque David no sólo ha conseguido resultados. Ha conseguido que un pueblo vuelva a ilusionarse, que las gradas se llenen y que muchas personas sientan el Dancos Lillo como algo propio.
Pero ninguna historia se construye en solitario. Y David lo sabe mejor que nadie.
David quiere dedicar unas palabras muy especiales a todas las personas que han estado a su lado durante estos años. A quienes han trabajado en silencio, han compartido horas de esfuerzo, han vivido los nervios de cada partido y han celebrado cada victoria como propia.
A quiénes han estado en los buenos momentos, pero también en los días difíciles, cuando tocaba levantarse, buscar soluciones y seguir creyendo.
«Sin vosotros no soy nada. Estos años no se entenderían sin vuestro trabajo, vuestra confianza y vuestra manera de estar siempre a mi lado».
Porque detrás de cada entrenador hay un equipo de personas que sostiene, ayuda, aconseja y comparte responsabilidades. Personas que muchas veces no aparecen en las fotografías, pero que están presentes en cada logro.
El ascenso también es vuestro. Las alegrías también son vuestras. Y una parte de estos 100 partidos os pertenece para siempre.
Gracias por caminar conmigo, por aguantar los momentos complicados, por celebrar los buenos y, sobre todo, por ser mucho más que un cuerpo técnico: por ser compañeros, amigos y una familia. 
Hay momentos que uno daría cualquier cosa por compartir con las personas que más quiere. Este sábado será uno de ellos.
David, cuánto te gustaría poder tener a tus padres cerca, abrazarlos y contarles todo lo vivido. Que pudieran ver el ascenso, las gradas llenas y todo lo que has construido con tanto esfuerzo.
Aunque ya no estén físicamente, siguen formando parte de ti, de tus valores y de cada paso que das.
"Papá, mamá, este logro también es vuestro. Ojalá pudierais estar aquí. Os llevo conmigo, siempre.
"
Hay personas que dejan una huella que el tiempo no consigue borrar. Goyito es una de ellas. Alguien que marcó la vida deportiva de David y que siempre tendrá un lugar especial en esta historia.
Porque nunca olvidamos a quienes nos ayudaron a descubrir nuestra pasión y contribuyeron a convertirnos en quienes somos.
"Gracias, Goyito, por formar parte de mi camino."
Gracias por llenar el campo, por animar, por creer y por convertir cada partido en una fiesta de nuestro pueblo.
Porque un equipo son sus jugadores, su cuerpo técnico y todas esas personas que, domingo tras domingo, sienten los colores como propios.
David ha vivido un ascenso, ha visto las gradas llenas y ha contribuido a construir algo que va mucho más allá de los resultados: una familia alrededor de un escudo.
Y quizá ese sea uno de los mayores motivos de orgullo de estos años.
Este sábado no celebraremos solamente 100 partidos. Celebraremos a todas las personas que han formado parte de esta historia: a sus padres, a Goyito, a su cuerpo técnico, a los jugadores y a una afición que nunca ha dejado de sentir estos colores.
Porque al final, el fútbol pasa, los resultados quedan escritos y las temporadas terminan. Pero las personas, los recuerdos y el cariño permanecen.
