El Almagro FSF volvió a vivir una gran cita copera en el pabellón Gemma Arenas, que un año más acogió la visita de un equipo de la máxima categoría del fútbol sala nacional. Una buena entrada acompañó a las encajeras en su encuentro de dieciseisavos de final de la Copa de SM la Reina frente al Poio Pescamar, quinto clasificado de Primera División.
Las de Jaime García afrontaban el compromiso con la ilusión de dar la sorpresa y alcanzar los octavos de final, después de superar en la anterior eliminatoria a sus vecinas del Salesianos Puertollano. El encuentro llegaba, no obstante, en un momento complicado para las rojillas, a las que les está costando encontrar regularidad en la competición liguera.
El Almagro FSF compitió durante una primera mitad en la que supo contener las acometidas del conjunto gallego. Sin embargo, Pedreira consiguió adelantar al Poio Pescamar antes del descanso (0-1). Tras la reanudación, una gran acción colectiva de las visitantes permitió a Ale de Paz ampliar la ventaja.
Las almagreñas apostaron entonces por el juego de cinco y encontraron recompensa con el tanto de Desi, que devolvía la emoción al encuentro. Ya en los últimos segundos, Martita estableció el definitivo 1-3 a puerta vacía.
Pese a la eliminación, el Almagro FSF volvió a firmar una destacada participación en la Copa de la Reina, compitiendo ante uno de los referentes del fútbol sala nacional y brindando a su afición una nueva noche de fútbol sala de primer nivel.
El encuentro contó también con la presencia del presidente de la Federación de Fútbol de Castilla-La Mancha, Pablo Burillo, que acompañó a la directiva del club almagreño, encabezada por su presidenta, Pilar Mestanza, en esta nueva cita copera.