En Hellín
confiaban que la llegada de los tres futbolistas fraceses que en su día
estuvieron a prueba resultara decisiva para luchar por la permanencia.
Estaban convencidos que el equipo levantaría el vuelo lo suficiente como
para seguir en tercera división, pero al final todo se ha ido al traste
después de que el club no haya sido capaz de conseguir el dinero
necesario para pagar las fichas, en concreto 555 euros en total.
Tolo Ocaña
confirmó que "ya la semana pasada se decidió entrenar la mayor parte de
los días en Albacete -de donde son la mayor parte de los jugadores-
para ahorrar el dinero de la gasolina".
En los últimos partidos las taquillas, que son la única vía de
ingresos del club, cayó en picado. Al comienzo de la temporada, y con la
novedad del equipo nuevo, las recaudaciones rondaban e incluso
superaban los 1.000 euros, lo que garantizaba el pago de los árbitros
(600 euros) y la gasolina para los entrenamientos. Sin embargo esa cifra
se ha ido reduciendo por el hastío del público y los malos resultados,
sin que de nada sirvan los llamamientos de los dirigentes para evitar el
naufragio general. El pasado domingo frente al Gimnástico la
recaudación apenas superó los 300 euros, es decir, no hubo dinero ni
para pagar a los árbitros.(Fuente: El Digital Deportivo).
