Era el partido que cerraba el 2014 y alrededor del Nuevo Cerrú, se
respiraba un aire de festejo pese a los malos resultados de las últimas
jornadas, ante una afición que quería ver su equipo culminar un año que
ha estado cargado de buenos y malos momentos dentro del terreno de
juego.
El encuentro comenzó con saque de honor de Sergio, el niño afectado por
la enfermedad de Tay Sachs, que ayudado por su padre fue el que mejor
golpeó la pelota en todo el inicio, donde el Mora, fue el encargado de
llevar el peso atacante, teniendo un par de buenas oportunidades con
sendos regalos en la salida de la pelota.
A partir del minuto 15, el Puertollano comenzó a tener algo más el
balón, haciéndolo circular, buscando la internada por banda de Iván
Limón, pero sin producir demasiado peligro.
Sin embargo, el aviso más peligroso lo dio el Mora cuando, en el minuto
32, Barbosa estrelló el esférico sobre el travesaño de Casero, a la
salida de un córner.
Hasta el final de la primera parte poco más fútbol se vio, salvo varias
buenas llegadas por el centro, donde Theo fue el encargado de poner la
magia, sin llegar a hacer daño sobre la meta del Mora.
Con el 0-0 acabaron los primeros 45 minutos de partido y quedaba todo por resolver.
Tras la reanudación, el Puertollano quiso hacer más grande el campo,
dando prioridad al juego por banda, y no tanto a la continuidad por la
medular, donde el Mora ejercía mucha más presión sobre la salida.
La respuesta del Puertollano llegó en el minuto 55, en una buena jugada
de Iván Limón, que se llevó a su par, poniéndola en el punto de
penalti, donde llegó Julio a rematar, empotrándola sobre el palo derecho
de Buyo cuando el público ya cantaba gol.
Con el paso de los minutos, el estado físico del Puertollano fue
mermando, notándose en los espacios que quedaban tras la pérdida de
balón y lo que costaba recuperar la bola, con un Mora cada vez más
volcados sobre el área de Casero que, en el minuto 69, hizo la parada
del partido, sacando un pie prodigioso, a disparo a bocajarro de
Chanete.
En el 72, el Mora se quedó con un jugador menos por doble tarjeta a
Josué, que llevaba muchos minutos con las revoluciones a tope.
A pesar de quedarse con superioridad numérica, al equipo industrial le
costó llegar con peligro al arco contrario. En el minuto 80, una nueva
internada de Iván Limón desde el costado, con pase al punto de penalti,
casi acaba con gol del Puertollano, en un disparo fuerte de Beltrán, que
acabó en las manos del portero.
Poco después, en el 85, el peligro llegó desde la derecha, en un buen
centro al área rematado por Abdón, que salió desviado, cuando el público
de nuevo, volvía a levantar las manos para celebrar el tanto.
Sin goles, y con el Puertollano mereciendo más, llegó la última jugada
del encuentro, donde la relajación y después de que el árbitro sacara
amarilla al portero por pérdida de tiempo, llegó el gol de Borja, que
dejó a todos helados y con cara de tontos.