Nos despertamos hoy lunes con sangrantes heridas tras haber perdido una batalla clave.
Pero con el ORGULLO de que el equipo y la afición estuvieron sobresalientes, una vez más.
Otra vez salimos derrotados, pero otra vez JUNTOS!! Hemos perdido una batalla pero no la
guerra. Ya no hay contemplaciones, solo vale sacar los 9 puntos que
quedan. Sólo vale marcar un gol más que el contrario en cada contienda,
sólo vale ganar, ganar y volver a ganar. Ese es nuestro deber. Esa es
nuestra ilusión.
Podrían correr ríos de tinta y horas de
debate sobre las causas, las culpas, los merecimientos. Pero no hay
tiempo, sólo importan las soluciones y los hechos, al final será el
momento.
Cuando se dan estas situaciones, que
parece que pintan bastos, uno se agarra a las cosas que de verdad cree.
La historia, el escudo, la camiseta, la ciudad, el himno, el sentimiento
de la afición y por supuesto nuestros jugadores, que con
honor, representan todo eso.
Nuestra ciudad nos enseña el camino con
su historia, Toledo fue asediado y conquistado varias veces, pero volvió
a levantarse una y otra vez hasta ser una de las ciudades más
importantes del globo.
Quedan tres batallas que ganar si queremos rememorar la entrada triunfal de Alfonso VI ese 25 de mayo de 1085.
Empieza la RECONQUISTA de la cuarta plaza. Comencemos los preparativos, preparemos las murallas!
Los soldados ya se lamen sus heridas, se
recuperan de los golpes y creen que es posible. Reclutemos todas las
tropas posibles para la gesta que nos espera.
No hay nada que alimente más la moral de
un ejercito que unirse para luchar por una CAUSA común! “Defender lo
que somos”, “Reconquistar la cuarta plaza”.
Nuestro himno nos recuerda nuestros valores, nuestra casta, nuestra entrega.
