El CD Guadalajara ha vuelto a dar
señales de vida. El equipo morado, que el pasado 15 de mayo firmaba su
descenso a Tercera División en el Salto del Caballo, hacía público a las
pocas horas un comunicado en el que anunciaba una comparecencia inminente del presidente Germán Retuerta para
explicar los pormenores del nuevo proyecto. Sin embargo, las semanas
fueron pasando, esa rueda de prensa nunca llegó a producirse y el equipo
morado ha permanecido en una especie de letargo informativo hasta que
ha hecho público el fichaje del nuevo entrenador. Fuente: El digital Deportivo
Se trata de Alberto Parras, de quien ya les avanzábamos que no continuaría en el banquillo del CD Ciudad Real. Nacido en Simancas (Valladolid) el 11 de agosto de 1968, Parras comenzó
su formación deportiva en las secretarías técnicas de Numancia (equipo
en el que jugó y llegó a ser segundo entrenador), Salamanca y Valladolid
antes de dar el salto a los banquillos de la mano del C.F.
Villanovense.
Con el conjunto de Villanueva de la Serena, el técnico
castellano-leonés consiguió unos números de récord que le valieron para
proclamarse campeón del Grupo XIV de Tercera División y ascender a
Segunda División B, donde también les entrenó en una temporada histórica
para los extremeños. Tras pasar por el vvManchego, Villaralbo y Atlético
Tordesillas, Parras firmó por la Cultural Leonesa en la temporada
2010/2011 para asumir el cargo de Director Deportivo (de allí pasó al
Zamora CF para desempeñar la misma labor durante dos años). El CD Ciudad
Real, conjunto al que ha dirigido durante dos temporadas y media hasta
quedar desvinculado recientemente, ha sido su último trabajo como primer
entrenador.
Alberto Parras se encuentra ya en Guadalajara y será
presentado en la sala de prensa del Municipal Pedro Escartín el próximo
miércoles 22 de junio a las 12:00 horas.
Deuda con los jugadores
Mientras tanto, uno de los frentes que tiene abierto el equipo morado
es la deuda contraída con los futbolistas de la pasada temporada. Nada
más terminar la liga, el club firmó con ellos un reconocimiento de deuda
que de no ser solventado antes del 30 de junio podría provocar el
descenso administrativo del equipo.