Los tres equipos de Castilla-La Mancha que militan en el grupo IV de la
Segunda División B del fútbol español, Formac Villarrubia, CF Talavera y
CP Villarrobledo, han decidido tramitar un Expediente de Regulación
Temporal de Empleo (ERTE), que afecta a sus plantillas y cuerpo técnico,
"ante la paralización de la liga por tiempo indefinido para evitar
contagios del coronavirus".
Los clubes regionales que presiden José Luis Urda, José Antonio Dorado y Bernardo de la Cruz,
consideran que "ante la excepcional situación de emergencia sanitaria y
el estado de alarma que vive el país por la propagación de la pandemia,
no queda más opción que acogerse por causa de fuerza mayor a un ERTE".
Para los tres clubes, según un comunicado difundido este martes,
"siempre ha sido una prioridad velar por la salud de todos sus
trabajadores y sus familias, y esta es una decisión complicada, pero que
hay que tomar por el bien de dichos clubes, por su presente y por su
futuro".
Hasta que finalice la alerta sanitaria, los tres clubes
castellano-manchegos de Segunda B se ven obligados a suspender
temporalmente la relación laboral que jugadores y técnicos mantienen con
la empresa.

