Esteban Garcia-Gasco: La fiesta del Olivo tiene más años que yo, por eso para mí es algo de TODA LA VIDA, y en la que he disfrutado año a año toda mi vida, sin perder una sola. Cuando somos pequeñajos, nuestros padres nos enfundan una blusa, una toquilla un refajo, albarcas, boina..... (mira que rico va) y ahí empieza nuestra bendita enfermedad, esas telas, esos accesorios se nos meten en la sangre, fluyen por nuestras venas, acrecentando el orgullo de ser moracho año a año, fiesta a fiesta.
En mi caso encima he tenido la suerte y el orgullo de que mi gran amigo Emilio Bravo confiara en mí hace ya 8 años para ser la voz (que la cara es menos agradable) que os acompañe durante la fiesta, dándome la oportunidad de disfrutarla de una manera como nunca había soñado. Juntos todos, pueblo de Mora, hemos superado nevadas, diluvio, frío y a veces también uno de esos soles que se caen a cachos en la mancha, incluso ya hemos cambiado la fecha de nuestra fiesta una vez, así que superaremos este bache, la fiesta del Olivo se celebrará, no lo dudéis, porque es la voluntad de un pueblo unido.
Hoy tendrían que estar las carrozas en la calle, la plaza llena (encima hace buen día) y las reinas y damas reventando belleza y orgullo en su puesto, en la tribuna. Y este pobre contador de cosas tendría que decir con toda la fuerza de su garganta
ADELANTE LA CARROZA DE LA REINA