Llevo todo el día siguiendo en mi pensamiento, paso a paso, lo que en cada momento estaríamos haciendo y viviendo, en este día tan especial, si estuviéramos celebrando nuestra Fiesta de Primavera. Y no os oculto que tengo un sentimiento encontrado de nostalgia con otro de tristeza. Pienso que en estos momentos estaría dirigiéndome a todos los vosotros y a aquellos visitantes que nos hubieran querido acompañar, en este día tan especial, en la tradicional proclamación de Doña Jimena. Y pienso también que en estos momentos estaría ensalzando a Pilar, a Daniela como Jimena y reina infantil 2020, así como a todas las niñas y jóvenes que forman sus cortes de honor y, con ellas, a todas las mujeres orgaceñas. Y, ¡como no!, en estos momentos estaríamos exultantes de alegría porque estaríamos viviendo plenamente una fiesta con la que todos los orgaceños nos identificamos y de la que nos sentimos orgullosos, como orgullosos estamos de nuestras raíces, aquellas que reivindicamos año tras año.
No ha podido ser. Pero eso no quiere decir que no vaya a ser. Tenemos que ser positivos y pensar que, aunque hoy no lo estemos celebrando, seguro que lo celebraremos con responsabilidad y seguridad debidas, cuando esta epidemia pase.
Yo sólo os pido que mañana, aunque no subamos a la Ermita del Socorro a agasajar a nuestra patrona con flores, que lo hagamos en el pensamiento. Y que lo hagamos en la confianza de que estos momentos de felicidad contenida llegarán a materializarse en un torrente de alegría, el día que podamos dar rienda suelta a esta celebración.
Un abrazo a todos y ...
¡Viva la Fiesta de Primavera!
¡Viva Orgaz!