Olimerca.- Durante la tercera semana del mes de mayo el mercado del
aceite de oliva se ha mostrado con una relativa actividad operadora,
liderada sobre todo por un gran industrial de Sevilla, que parece ha
sido el detonante para que las cotizaciones de aceite para refinar y de
botella flexionaran a la baja. Se nota que cuando no hay mucha
demanda por parte de los envasadores, el que tira la primera piedra en
el mercado es el que consigue arrancar una rebaja en los precios, y que
incita a que el resto siga la estela.
Si miramos en el lado de la
producción, el principal problema nos lo encontramos en aquellas
cooperativas que han preferido guardar el aceite durante los meses de
recolección de la aceituna, cuando su precio estaba en el entorno de los
3,00 euros/kg para un aceite lampante, confiando que esta línea de
precios se mantendría por lo menos hasta el verano.
Craso error.
Son muchas las cooperativas que en febrero o marzo no quisieron vender a
3,00 euros y ahora se encuentran que su aceite se ha depreciado 30
céntimos el kilo; y además con la espada de Damocles encima de una gran
cosecha para el próximo año, y lo más complicado: sin expectativas de
que el mercado repunte.
El sector cooperativo tiene todavía que
aprender que la comercialización del aceite de oliva debe de hacerse mes
a mes, buscando el mejor precio de cada momento, para alcanzar una
media anual interesante para todos. Aguantar con todo el aceite en las
bodegas a escasos meses de la nueva cosecha, pensando en que habrá un
repunte, sólo provoca nuevas bajadas de precios ante la necesidad de
vender de manera precipitada.
