El Manzanares y el Atlético Ibañés han visto cómo se cuela en su
convalecencia un rayo de esperanza. Tras perder la categoría,
arratrasdos por los descensos desde Segunda División B del Guadalajara y
el Talavera, los dos clubes implicados ven ahora cómo la Federación de
Fútbol de Castilla-La Mancha (FFCM) recula en sus intenciones de que
fueran los equipos de Primera Preferente los que ocuparan esa plaza en
caso de que algunos de los conjuntos que están jugando por el ascenso a
Segunda B (Conquense, Almagro, Azuqueca y Almansa) lo consiguiera. Fuente: Lanza Digital.
La FFFCM regresa al lugar desde el que partió, después de que la
Federación Española (RFEF) le informara de que no podía llevar a cabo
sus intenciones, ya que la normativa nacional especifica que son los
arrastrados los que recuperan su plaza.
El criterio que se había aplicado siempre en estos casos era el de que
se recuperaba a los arrastrados en caso de ascensos. En febrero, la FFCM
comunicó a los clubes de Tercera que esta vez no iba a ser así, sino
que ascenderían los de Preferente. Ningún club alzó la voz y nada quedó
escrito.
Pablo Burillo, secretario de la FFCM, confirmó este extremo en unas
declaraciones en el diario La Tribuna de Ciudad Real. Los clubes que
veían cerca esa posibilidad empezaron a preocuparse seriamente y se armó
cierto revuelo mediático, que hizo que poco después se publicaran las
Bases de Competición de esta temporada, que en ese entonces, en abril,
todavía no lo estaban. Eran más o menos las mismas que las de la pasada
campaña, pero la FFCM había eliminado el párrafo en el que se
especificaba que los arrastrados tenían mejor derecho deportivo en caso
de ascensos de otros equipos de su misma categoría, pero sin incluir uno
en el que se dejara, negro sobre blanco, que este correspondía a los de
Preferente. El objetivo era dejarse las manos libres para tener las dos
opciones abiertas, porque mientras tanto se había elevado una consulta
al Comité de Competición de la RFEF para aclarar este punto.
Lanza Digital.
