El Atlético Tomelloso no pudo pasar del empate en Yuncos en el duelo
entre los equipos campeones de Preferente la pasada temporada, en el que
los hoy verdes gozaron de innumerables oportunidades para haber
conseguido la victoria. Carlos Arroyo, que fue el mejor del choque y
anotó el gol de empate, falló una pena máxima “a lo Panenka” en el
primer cuarto de hora de partido.
Con un once igual que el de la
primera jornada salvo el cambio en la portería, Buyo por Fran, el
Atlético Tomelloso salió muy metido en el partido y desde los primeros
minutos gozando de ocasiones claras, sobre todo en las botas de un
Carlos Arroyo muy activo durante todo el choque. La primera fue en el
minuto diez, con un disparo que salía por encima de la meta de Alberto.
Poco después, una gran jugada personal del mismo Arroyo, que entraba en
el área, recortaba a su par, y era trabado por la defensa yunquera. La
pena máxima, lanzada al estilo “Panenka”, dio en el larguero antes de
salir por línea de fondo. Una magnífica oportunidad para haber hecho el
primer gol del partido.
El dominio era tomellosero y primero
Gallego, después Roberto, y otra vez Arroyo seguían gozando de
oportunidades claras para anotar, pero tanto la falta de acierto de los
delanteros como las buenas intervenciones del cancerbero local evitaron
el primer gol del partido. El ritmo del partido se enfrío y, tras una
falta peligrosa a favor de los locales que dio en la barrera, se llegaba
al descanso con empate a cero en el marcador.
El inicio de la
segunda parte fue fulgurante. Al minuto de la reanudación, un balón
suelto lo engancha Carmena que, desde fuera del área, se saca un disparo
que se cuela ajustado al palo que sorprende a Buyo, y que significó el
primer gol del partido. Poco duró la alegría de los locales, pues solo
cinco minutos después, en el 51, un córner lanzado por Novillo lo recoge
Carlos Arroyo, que de puntera cruzaba para volver a la igualada. Buenos
minutos a partir de aquí de los Julián Martínez y Carlos Julián, que
con Roberto y Carlos Arroyo como estiletes por bandas, generaron
multitud de ocasiones de peligro para deshacer el empate. Primero fue
Arroyo, lanzando alto, y después Gallego, que no llegó a meter la
puntera cuando todo parecía a su favor. La jugada más clara de toda la
segunda mitad llegaba en el 80, cuando Arroyo, que volvió loco a su
marcador, se marchaba por banda y el pase de la muerte, rematado por
Josevi, era despejado por un defensa cuando ya se cantaba gol. Después
de esto, y algún tímido acercamiento por parte del Yuncos, que lo buscó
con balones colgados al área, se llegaba al final con empate a goles en
el marcador.
Otro nuevo punto al casillero del Atlético Tomelloso,
aunque queda cierto regusto amargo por las oportunidades
desaprovechadas durante el encuentro. La máxima en fútbol de “quién
perdona, lo acaba pagando” se cumplió y, aunque el postrero tanto de
Arroyo minimizó la pérdida, este tipo de partidos ante rivales directos
deben de resolverse, si hay ocasión, “por la vía rápida”, Fuente: Atlético Tomelloso.
