La ilusión de Mario y Álvaro de la Cruz es viajar de pueblo en pueblo, de sala en sala y escenario en escenario tocando música en directo. Para convertir ese sueño en realidad, estos dos hermanos decidieron unirse musicalmente para hacerse con un hueco en la escena musical castellano-manchega y española, empezando por la de su ciudad, Toledo, en la que encuentran todos los recursos para llevar a cabo un proyecto musical.
“Nos hace mucha ilusión grabar un disco” explican a Compact Cheese Álvaro y Mario. Su primer trabajo discográfico tendrá un título homónimo a su banda, Inevitable, un disco que tienen previsto grabar en un estudio profesional de la capital regional: “No hace falta salir de Toledo para tener un trabajo profesional”, reivindican.
Su ópera prima se compondrá de 12 canciones que seguirán un mismo hilo conductor. Eso sí, estos jóvenes músicos reconocen que les ha resultado difícil enfocar la canción número 12, la encargada de cerrar la historia que contarán en su primer disco. “Nos está costando la última, porque el disco cuenta una historia, por diferentes estados de ánimo. Hay muchas canciones número 12”, explican.
De este modo, Inevitable no para de tocar por los pueblos de Castilla-La Mancha con un repertorio que incluye “temas propios y versiones de Hombres G, Alaska, Loquillo, La Guardia, Pereza…”. Ese estilo musical provoca que sus propias canciones sigan la misma estética y estructura que las composiciones de los grupos que idolatran: “Realmente el comentario de la gente es que nuestras canciones se parecen mucho a ese estilo, y es realmente lo que queremos hacer: Pop-rock”, afirman.
Una de las salas favoritas de Inevitable es Piropo de Mora, de la que piensan que “es una sala maravillosa”. De ella guardan el recuerdo de un concierto “mágico”, aunque el escenario fuera “pequeño”. Tal y como lo recuerdan los hermanos De la Cruz, tenían “una diana en el escenario” y “una columna en el medio, con el público dividido en dos lados y no se veían entre ellos” por lo que se encontraban tocando “en la esquina de una L” que les permitió tener una conexión muy cercana con el respetable.
Por noches así, confiesan sentirse “más cómodos en el directo”, aunque “el estudio es una obligación”. Entre las manías y rituales que tiene Inevitable antes de saltar al escenario, se encuentra una paranoia preventiva por la que llevan más cables, focos y material audiovisual del necesario a los conciertos por si a caso se presentara alguna eventualidad. También les gusta escuchar la canción “El canto del gallo” de Radio Futura antes de tocar.
