El novillero Ignacio Olmos desmostró en Las Ventas que además de tener valor para torear lo sabe hacer. El publico lo supo reconocer a pesar de perder los trofeos con la espada. El esfuerzo lo pagó con dos volteretas que le llevaron a la enfermería.
Pinchazo y bajonazo (vuelta al ruedo con algunas protestas); pinchazo, estocada tendida y atravesada, cuatro descabellos _aviso_ y otro descabello (saludos). Parte médico: El novillero sufrió en el tercero una herida por asta de toro en la cara interna del muslo izquierdo de 15 centímetros con dos trayectorias y pronóstico leve.
