Hoy nuestro alcalde Emilio Bravo y yo, hemos estado con @Aquilino y Jose Gomez del Pulgar para trasladarles todo nuestro ánimo y apoyo. Dos grandes empresarios que, por desgracia y por causas ajenas a ellos, mañana se ven obligados a cerrar, después de más de 40 años, el tradicional Kiosko Catalino.
Nos quedamos con su esfuerzo, su trabajo y todo lo que han significado para la ciudad de Toledo durante estas décadas. Afortunadamente, seguirán ofreciendo sus churros desde el polígono, y esperamos que este no sea un punto final definitivo, sino un “hasta pronto”. Ojalá puedan volver cuanto antes.
Mucho ánimo y mucha suerte en esta nueva etapa que os toca vivir.
