En la primera semifinal las jugadoras de Joaquín Arévalo salieron a no dejar cabos sueltos y llevarse el pase a la final lo antes posible. Las morachas no lo pusieron fácil. Con tres por debajo tras el primer parcial (19-16), al descanso las locales ya lograban ganar por +10. A partir de ahí a pesar de los intentos y los buenos números de Lydia Blanco, el partido parecía encarrilado para las colegiales que finalmente lograban meterse en su segunda final de la temporada.
